no-wave!

diciembre 11, 2008

deerhoof - offend maggie (kill rock stars, 2008)


si existe una agrupación capaz de “musicalizar” una invitación a una noche de fiesta, alocada al máximo y donde cualquier cosa puede pasar, esta es deerhoof. propongo comprobar esta idea, poniendo una porción que se da exactamente al minuto 2:16 de la canción eaguru gurub. es una breve sección consistente en una linea de doble guitarra agudisíma que suena vertiginosa y que es apoyada por un bajo y una batería que golpean furiosa y ritmicamente como si el mundo se fuera a acabar. paradojicamente insertada dentro de una densa construcción de riffs disonantes, intercalados para un sonido especialmente agobiante. no es difícil que tus sentidos se vean atrapados por esta bomba musical que están recibiendo y que es solo un fragmento de un disco que vasta y exitosamente se mueve por terrenos musicales como el freejazz, el pop sesentero, la improvisación y naturalmente el rock.

el ahora nuevamente cuarteto de san francisco (para el anterior y críticamente aclamado friend opportunity, solo fueron un trío) se re-afirma en su calidad de estandartes del actual indie americano con su fresco 12vo disco. la calidad de las composiciones de su reciente offend maggie se siente a kilómetros y la actitud de “hazlo tu mismo” que demuestran al producir ellos mismos su música, sus videos y sus presentaciones, lo hacen difíciles de ignorar.

en offend maggie y como nunca antes, satomi matsuzaki, greg saunier, ed rodriguez y john dieterich se presentan como el niño genio, hiperactivo, adelantado a su edad y que es capaz dentro de su inocencia y vitalidad, crear paralelamente momentos musicales de profunda reflexión y cuidada composición. “creativa locura organizada” es lo que mejor podría resumir a estas 14 canciones que perfectamente podrían musicalizar como ya dije, la mas trastornada y alcoholizada fiesta, a la vez que lees al intelectual de turno o analizas la decadencia del mundo moderno.

extravagancias estilísticas, como poner a una dulce canción acústica de corte folk (don’t get born) como introducción a una potente pero mid-tempo canción de guitarras distorsionadas y con un muy bien construido y emocionante crescendo intermedio (my purple past), son la pauta que encontramos en casi todo momento. la dulce voz infantil de matsuzaki, presente en casi la totalidad del disco, es un contraste muy correcto la mayor parte del tiempo pero que lamentablemente al pasar muchas escuchas, se vuelve contra si mismo. pese a que la experiencia de escuchar este disco es soberbia, su voz se pone especialmente insoportablemente en b>basket ball get your groove back, fresh born y this is god speaking, 3 canciones que, aparte musicalmente, podrían ser las más débiles del disco debido un sonido un tanto idiota y de tono burlesco que se aparta de la sofisticación alcanzada en los otros 11 tracks. el “tonto” riff central de fresh borne y matsuzaki cantando literalmente cosas como “rah rah rah” y “tot tot tot”, difícilmente llevan a una favorable opinión. sin embargo, su voz si va 100% con momentos geniales como el puente de family of others, una estupenda canción de complejos arreglos de guitarra acústica más eléctrica y de una extraña elegancia que la hace sonar vanguardista pero accesible unisonamente. snoopy waves también se beneficia del jugueteo de su voz, acentuando el tono beatlesco y amigable de las guitarras. en la melancólica buck and judy, las letras que “cuestionan” el mito de adán y eva pero en ese tono tierno de la japonesa, se acompañan de complejas escalas en las guitarras y que mas el piano, recuerdan a las disonancias setenteras de henry cow o king crimson.

el trabajo de greg saunier con su simple set de batería es otro de los puntos destacables. solo con un bombo, la caja y un gigantesco hi-hat, sus ritmos y lineas percusivas son siempre innovadoras y aportando con esa sensación de soltura e improvisación que matiza muchos de los momentos del disco. es precisamente en numina o donde se presenta el pick de esta matización. la batería estridente pero suave cuando tiene que serlo, un leve dejo de jazz, el motivo central escalofriante llevado por las guitarras y representado nuevamente a toda potencia en el cierre, las letras que hacen referencia a la omnipresencia de supuestos dioses… una canción sublime, de esas que se pueden escuchar muchas veces en el mismo día y que es difícil de explicar sin más recomendación que ir a escucharla inmediatamente.

así lo mismo con todo el disco, uno de esos que que ya terminó cuando recién lo pusiste y que tienes que escucharlo nuevamente. ya no extraña cuando lo has puesto hasta el cansancio y del cual se podrían escribir párrafos y párrafos.

deerhoof y su offend maggie, para quien modestamente escribe, uno de los mejores discos del 2008.

numina o (3:40)


aparecido originalmente en super45.cl

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